miércoles, 20 de marzo de 2013

"Como me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres"


0316-1CIUDAD DEL VATICANO.
En la sala Pablo VI, en la mañana del 16 de marzo, tuvo lugar una audiencia general con más de seis mil profesionales de la información que han trabajando en la cobertura periodística del pasado cónclave. El papa Francisco explicó cómo surgió en su corazón el nombre de Francisco para su pontificado y habló del rol de los medios de comunicación.
Dijo que "el rol de los medios se convirtió en indispensable para el mundo". "La Iglesia dedica una gran atención a vuestro trabajo, que requiere sensibilidad y experiencia y una atención particular en cuanto a la verdad y la belleza, y esto nos hace especialmente vecinos porque la Iglesia está también para transmitir esto", añadió.
Agradeció con marcada cordialidad el intenso trabajo realizado durante los días previos y posteriores a su elección para Papa.
Habló de la “verdad, la bondad y la belleza” a la que se deben quienes ejercen la tarea de comunicar e informar. Invitó a la prensa a “tratar de conocer cada vez más la verdadera naturaleza de la Iglesia y su camino en el mundo, con sus virtudes y sus pecados”.

El nombre de Francisco

De manera coloquial el papa Francisco dijo que algunos no sabían por qué el obispo de Roma ha querido llamarse Francisco... “Yo les contaré la historia”, propuso.
"Durante mi elección tenía junto a mi al arzobispo emérito de São Paulo, el cardenal Cláudio Hummes O.F.M., un gran amigo. Y cuando “las cosas (la situación) se hacía un poco peligrosa, él me confortaba", explicó.
"Cuando los votos llegaron a los dos tercios y los cardenales aplaudieron, él me abrazó y me besó y me dijo: 'no te olvides de los pobres'. “Y esa palabra entró aquí -dijo señalándose la cabeza- los pobres, los pobres, los pobres.
Luego pensé en Francisco de Asís inmediatamente, después pensé en las guerras -mientras el escrutinio seguía hasta llegar a todos los votos- y Francisco es el hombre de la paz. Y así surgió el nombre en mi corazón. Francisco de Asís, el hombre de pobreza, el hombre de la paz, el hombre que ama y custodia lo creado; en este momento en que nosotros hemos creado una relación con la creación no tan buena. Es el hombre que nos da este espíritu de paz, el hombre pobre”. Y agregó, “cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres”; entonces estalló en aplausos la sala Pablo VI.
Con humor el papa relató anécdotas sobre lo que otros cardenales le habían dicho acerca del nombre que debía elegir: algunos que se llamase Adriano, en honor de Adriano VI, conocido como el "reformista"; incluso le propusieron el nombre de Clemente XV para "vengarse" de Clemente XIV que suprimió la orden de los jesuitas, comentó entre risas.
Finalmente, y en su natal español porteño, reiteró su agradecimiento a todos y dijo que les daba la bendición; pero en respeto a los presentes no catolicos o creyentes, dijo que la daría en silencio, en respeto a la conciencia de cada uno.
Se retiró con paso ágil y fuertemente aplaudido, después de saludar a una delegación de periodistas, entre ellos unos quince argentinos.

Tomado de: http://www.institucionteresiana.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1048&Itemid=999&lang=es

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