viernes, 18 de mayo de 2018

Don Fernando de Sousa Montes


QUERIDOS HERMANOS.

Me uno a todos ustedes hermanos en este momento tan doloroso por la muerte del nuestro hermano Don Fernando de Sousa Fontes. Con toda la certeza de nuestra fé, que el Señor, a quien  fr +++ Don Fernando amó con todas sus fuerzas, lo anunció, ahora lo tiene en su eterno y pleno amor. Agradecemos a Dios por este nuestro hermano templario, y ahora ya lo llevó para estar a su lado, ...sin embargo, el continua también con nosotros......

Abrazos a todos-
Fr. Guillermo Marconi 
Prior de Venezuela

Maracay, 18 de Mayo de 2018






Oración 

Hoy nos presentamos ante ti con humildad profunda y seguro que mi pedido será escuchado, para implorar por el alma de nuestro hermano Don Fernando de Sousa Fontes a quien has llamado a descansar a tu lado. Elevamos a ti esta oración, oh señor, porque solo tú eres paz incluso en medio incluso de las más fuertes tempestades.

Padre celestial, por favor permite el descanso en el paraíso del alma de quien ya abandonó este plano terrenal y ha emprendido un viaje al cielo prometido. Tú, que eres un Dios de amor y perdón, por favor exime las faltas que esta persona puedo haber cometido y concédele la gracia de la vida eterna.

Te pedimos también señor, por aquellos que hoy lloran la partida de un ser querido. A ellos, abrázalos con tu amor infinito y dales sabiduría para entender lo que está pasando, tranquilidad para mantener la calma en estos momentos difíciles, inteligencia para comprender que la mejor manera de honrar a quien ya ha partido es recordarlo con amor y valentía para que puedan reponerse de la tristeza y continúen adelante con tu compañía y haciendo tu santa voluntad.

Te agradecemos padre santo, por escuchar nuestro clamor, que con tanto fervor elevo hacia tus oídos, para que en un acto de misericordia le brindes la paz y perdón al alma de quien ya no se encuentra con nosotros y seas tú guiando los pasos y cada una de las decisiones de quienes, como yo, continuamos disfrutando del regalo más maravilloso que nos has entregado: el maravilloso regalo de la vida, Amén.








El Priorato Magistral de Venezuela 
Acuerda

Ante la noticia del fallecimiento de nuestro hermano el Gran Maestro, el Priorato Magistral de Venezuela decreta 9 días de duelo para todos nuestro hermanos y allegados, pidiendo desde este momento recordarlo en sus oraciones personales y el Domingo 20 de Mayo de 2018 ofreceremos una misa por el descanso eterno de su alma en la Iglesia La Milagrosa del Sector El Limón a las 10:00am 

Dale Señor el Descanso eterno, que brille para el la luz perpetua.
Que Descanse en Paz, Amen



Dios , mi señor,consigue con mi espada,que aquellos que te buscan te encuentren.Dame fuerza para los desalentados,dame esperanza para los oprimidos,dame misericordia  para los arrepentidos , sobre todo da tormento para los perversos y ante todo da justicia a los excluidos.

domingo, 1 de abril de 2018

Domingo de Resurreccion 2018




Hoy es el sagrado día de pascua en que Jesús venciendo a la muerte
volvió a la vida para que nosotros tuviéramos VIDA en abundancia.Como corresponde a una familia cristiana, imploremos la bendición divina.sobre nuestra familia y nuestra casa (digamos después de cada invocación)"Bendícenos Señor porque somos tus hijos"- Porque con la resurrección de Jesús venciste la muerte para siempre...- Porque sellaste una alianza de amor con todo tu pueblo...- Porque nos liberaste de la esclavitud del pecado...- Porque nos diste la gracia de ser una familia cristiana...- Porque prometiste a quienes te son fieles bendecir a los hijos de sus hijos...- Porque nos das la oportunidad de renovar nuestras vidas en esta pascua...- Porque nos permites ganar nuestro pan y nos colmas de tus bienes...- Porque nos reanimas con tu ayuda en medio de las dificultades...- Porque un día nos reunirás con los seres queridos en la mesa celestial...JESUS resucitó! Amén.



sábado, 31 de marzo de 2018

Sábado Santo 2018


 Descansa en paz y duerme ahora. Pon tu suerte en esas manos, no vacilarás. Que tu carne descanse serena hasta la alborada.



viernes, 30 de marzo de 2018

Viernes Santo 2018


Señor Jesús, hoy revivimos el dolor de tu muerte sintiendo nuevamente 
el dolor del impacto que ella tiene en nuestras vidas.
Gracias porque diste tu vida para salvarnos y sufriste para redimirnos.
En esta pequeña iglesia que es nuestro hogar,
queremos confiarte aquellos sufrimientos y penas 
que a veces no aceptamos con demasiado amor.
Debemos confesar avergonzados que frecuentemente
nos quejamos de las cruces que nos impone la vida familiar,
y no nos damos cuenta que deberíamos abrazarlas 
con el mismo amor que Tú lo hiciste.
Ayúdanos Señor, para que a ejemplo tuyo todo lo compartamos,
las alegrías y las penas, y tengamos siempre presente
que los sacrificios asumidos con amor conducen a la vida nueva
que conquistastes con tu resurrección.
Todo esto te lo pedimos animados por el ejemplo de tu madre,
la Virgen dolorosa, que supo acompañarte 
en el dolor y ahora está junto a ti,
donde vives y reinas por los siglos de los siglos, amén.



jueves, 29 de marzo de 2018

Jueves Santo 2018


Cristo maravilloso, gracias por enseñamos a descubrir al hermano, a tender la mano, a presentar la otra mejilla, a compartir pan y hogar. 

miércoles, 28 de marzo de 2018

Catequesis del Papa sobre la esperanza y el ejemplo de María Magdalena


17 de mayo de 2017 4:45 am
TEXTO COMPLETO: Catequesis del Papa sobre la esperanza y el ejemplo de María Magdalena
Redacción ACI Prensa
Principio del formulario
El Papa Francisco continuó reflexionando sobre la esperanza y sobre el misterio pascual en su catequesis de la Audiencia General del miércoles en la Plaza de San Pedro.
El Pontífice destacó cómo se transforma la tristeza de María Magdalena en una alegría infinita cuando Jesús resucitado la llama por su nombre. En ese momento, María Magdalena, que no era capaz de comprender la Resurrección, es la primera en conocer el evento más importante de la historia.
“Y Jesús la llama: «¡María!»: la revolución de su vida, la revolución destinada a transformar la existencia de todo hombre y de toda mujer, comienza con un nombre que resuena en el jardín del sepulcro vació. Los Evangelios nos describen la felicidad de María: la resurrección de Jesús no es una alegría dada con cuentagotas, sino una cascada que arrolla toda la vida”.

A continuación, el texto completo de la catequesis del Papa Francisco:
«Queridos hermanos y hermanas ¡buenos días!
En estas semanas, nuestra reflexión se mueve, por decir así, en la órbita del misterio pascual. Hoy, encontramos a aquella que, según los Evangelios, fue la primera en ver a Jesús Resucitado: María Magdalena. Acababa de terminar el descanso del sábado. El día de la pasión no había habido tiempo para completar los ritos fúnebres; por ello, en ese amanecer lleno de tristeza, las mujeres van a la tumba de Jesús, con los ungüentos perfumados.
La primera que llega es ella: María de Magdala, una de las discípulas que habían acompañado a Jesús desde Galilea, poniéndose al servicio de la Iglesia naciente. En su camino hacia el sepulcro, se refleja la fidelidad de tantas mujeres, que durante años acuden con devoción a los cementerios, recordando a alguien que ya no está. Los lazos más auténticos no se quiebran ni siquiera con la muerte: hay quien sigue amando, aunque la persona amada se haya ido para siempre.
El Evangelio (cfr Jn 20, 1-2-11-18) describe a la Magdalena subrayando enseguida que no era una mujer que se entusiasmaba con facilidad. En efecto, después de la primera visita al sepulcro, vuelve desilusionada al lugar donde los discípulos se escondían; refiere que la piedra ha sido movida de la entrada del sepulcro y su primera hipótesis es la más sencilla que se pueda formular: alguien debe haberse llevado el cuerpo de Jesús.
Así, el primer anuncio que María lleva no es el de la resurrección, sino el de un robo que algunos desconocidos han perpetrado, mientras toda Jerusalén dormía.
Luego, los Evangelios cuentan otra ida de la Magdalena al sepulcro de Jesús. Era una testaruda ésta, ¿eh? Fue, volvió… y no, no se convencía…Esta vez su paso es lento, muy pesado. María sufre doblemente: ante todo por la muerte de Jesús, y luego por la inexplicable desaparición de su cuerpo.
Es mientras está inclinada cerca de la tumba, con los ojos llenos de lágrimas, cuando Dios la sorprende de la manera más inesperada. El evangelista Juan subraya cuán persistente es su ceguera: no se da cuenta de la presencia de los dos ángeles que la interrogan y ni siquiera sospecha viendo al hombre a sus espaldas, creyendo que era el guardián del jardín. Y, sin embargo, descubre el acontecimiento más sobrecogedor de la historia humana cuando finalmente es llamada por su nombre: ¡«María!» (v. 16)
¡Qué lindo es pensar que la primera aparición del Resucitado – según los evangelios - fue de una forma tan personal! Que hay alguien que nos conoce, que ve nuestro sufrimiento y desilusión, que se conmueve por nosotros, y nos llama por nuestro nombre.
Es una ley que encontramos grabada en muchas páginas del Evangelio. Alrededor de Jesús hay tantas personas que buscan a Dios; pero la realidad más prodigiosa es que, mucho antes, es ante todo Dios el que se preocupa por nuestra vida, que quiere volverla a levantar, y para hacer esto nos llama por nuestro nombre, reconociendo el rostro personal de cada uno.
Cada hombre es una historia de amor que Dios escribe en esta tierra. Cada uno de nosotros es una historia de amor de Dios. A cada uno de nosotros, Dios nos llama por nuestro nombre: nos conoce por nombre, nos mira, nos espera, nos perdona, tiene paciencia con nosotros. ¿Es verdad o no es verdad? Cada uno de nosotros tiene esta experiencia.
Y Jesús la llama: «¡María!»: la revolución de su vida, la revolución destinada a transformar la existencia de todo hombre y de toda mujer, comienza con un nombre que resuena en el jardín del sepulcro vació. Los Evangelios nos describen la felicidad de María: la resurrección de Jesús no es una alegría dada con cuentagotas, sino una cascada que arrolla toda la vida.
La existencia cristiana no está entretejida con felicidades blandas, sino con oleadas que lo arrollan todo. Intenten pensar también ustedes, en este instante, con el bagaje de desilusiones y derrotas que cada uno de nosotros lleva en el corazón, que hay un Dios cercano a nosotros, que nos llama por nuestro nombre y nos dice: «¡Levántate, deja de llorar, porque he venido a liberarte!». Esto es muy bello.
Jesús no es uno que se adapta al mundo, tolerando que perduren la muerte, la tristeza, el odio, la destrucción moral de las personas… Nuestro Dios no es inerte, sino que nuestro Dios – me permito la palabra – es un soñador: sueña la transformación del mundo y la ha realizado en el misterio de la Resurrección.
María quisiera abrazar a su Señor, pero Él ya está orientado hacia el Padre celeste, mientras que ella es enviada a llevar el anuncio a los hermanos. Y así aquella mujer, que antes de encontrar a Jesús estaba en manos del maligno (cfr Lc 8,2), ahora se ha vuelto apóstola de la nueva y mayor esperanza.
Que su intercesión nos ayude a vivir también nosotros esa experiencia: en la hora del llanto, en la hora del abandono, escuchar a Jesús Resucitado que nos llama por nombre y, con el corazón lleno de alegría, ir a anunciar: «¡He visto al Señor!». ¡He cambiado vida porque he visto al Señor! Ahora soy diferente a como era antes, soy otra persona. He cambiado porque he visto al Señor. Ésta es nuestra fortaleza y ésta es nuestra esperanza. Gracias».

Miércoles Santo 2018


Déjame, Señor, estremecerme ante lo que eres. Permíteme, a pesar de los nubarrones que ensombrecen mi vida, permíteme arrodillarme y desahogar en ti mi corazón

martes, 27 de marzo de 2018

Martes Santo 2018






 Corta con mi vida anterior, radicalmente, para que sea posible en mi el comienzo de una vida nueva. Ayúdame a poner entre lo anterior y lo que viene una muerte necesaria.



lunes, 26 de marzo de 2018

Lunes Santo 2018



Tu cruz adoramos, Señor, y veneramos tu pasión gloriosa. Ten piedad de nosotros, tú que has muerto por nosotros.

domingo, 25 de marzo de 2018

Domingo de Ramos 2018


Señor Jesús, con este mismo ramo 
te acompañamos hoy a recordar tu entrada en Jerusalén, 
con nuestra presencia en el templo 
dijimos que somos tus seguidores y que tú eres el rey de los reyes
.Ahora te pedimos que protejas a nuestra familia de todo mal 
nos conviertas en testigos de tu amor y tu paz,
para que un día podamos reinar contigo en la Jerusalén celestial,
donde vives y reinas por los siglos de los siglos amén.