lunes, 12 de diciembre de 2011

Mexicanos peregrinan para honrar a la virgen de Guadalupe

El aniversario 480 de la fiesta de la guadalupana se dio de preámbulo a la visita que hará el papa Benedicto XVI el año próximo a México. La Basílica de Guadalupe fue visitada por Juan Pablo II en las cinco oportunidades que estuvo en México.
-------------------------------------------------------
lunes 12 de diciembre de 2011 11:32 AM
Ciudad de México.- Un mar de personas se congregó hoy en la basílica de la virgen de Guadalupe, en Ciudad de México para celebrar el 480 aniversario de la última aparición de la patrona de México al indio Juan Diego, según la tradición católica.

Se calcula que unos siete millones de personas, provenientes de los 32 estados mexicanos y distintos países latinoamericanos, se dan cita cada año para festejar a la Virgen en esta fecha en el mayor centro de peregrinación de América, aseguró DPA.

Caravanas de vehículos y camiones adornados con cuadros de la "virgen morenita" transitaron desde el domingo en las entradas y principales vías de Ciudad de México.

Su destino final fue la basílica, alzada en el cerro de Tepeyac, donde la Iglesia católica recuerda las cuatro apariciones de la virgen entre el 9 y 12 de diciembre de 1531 a Juan Diego, canonizado en 2002 por el papa Juan Pablo II.

Multitudinarias peregrinaciones en camiones, bicicletas o a pie colmaron el centro católico, que se vio a reventar desde la media noche del domingo, cuando la Guadalupana fue recordada con la popular canción mexicana de "Las mañanitas", que le cantaron grupos de mariachis.

Con enormes estatuas o cuadros de la virgen colgados a la espalda, cientos de feligreses llegaron hasta el altar donde se ubica la imagen de María que quedó grabada en la manta de Juan Diego en una de las apariciones, para pagar promesas, hacer peticiones, agradecer favores recibidos o simplemente conocer los festejos de la popular fiesta religiosa.

Hombres que ingresaban de rodillas al templo o peregrinos con camisetas, pañuelos y escapularios de la virgen fueron una imagen común en el camino que lleva al templo, ubicado en un popular sector del norte de Ciudad de México.

"Vengo desde Tlaxcala (unos 121 kilómetros al este de Ciudad de México) en bicicleta porque hice una promesa", dijo a dpa Alberto Mendoza, un joven de 21 años.

Camas y carpas improvisadas también tomaron los espacios públicos del interior y exterior del complejo religioso, hasta donde llegaron cientos de personas a regalar alimentos a los exhaustos feligreses.

"Nos venimos desde Pachuca caminando, todos los años venimos, este es el cuarto año que lo hacemos, vamos a pasar la noche y ya mañana nos vamos temprano", contó a dpa Mauricio López, uno de los feligreses que pernoctó en un lugar acondicionado en el centro mariano para recibir a los devotos.

Comercios y empresas que colindan con la basílica prestaron sus baños y asistencia médica a los creyentes que transitaban por el lugar.

"Es la primera vez que venimos a repartir alimentos a las personas que vienen. Lo hacemos por iniciativa propia, les damos naranjas y sandwiches", contó a dpa Felipe Gómez.

La enorme luna llena que alumbró la noche de la guadalupana en Ciudad de México estuvo acompañada por fuegos pirotécnicos y cánticos que se escucharon durante toda la vigilia que se hizo para conmemorar la festividad.

Algunos de los artistas que interpretaron canciones a la guadalupana fueron la actriz venezolana Gabriela Spanic y su colega mexicano Eduardo Capetillo.

Durante la primera misa celebrada para conmemorar la festividad, el rector de la Basílica de Guadalupe, monseñor Enrique Glennie, afirmó que el mensaje que la virgen da este año a su país es de "unidad, en medio de un México difícil, convulsionado, donde no existe la paz y hay mucha violencia y corrupción".

"Es importante que los católicos, y de manera muy especial, todos los que estamos comprometidos con el progreso de nuestra patria hagamos un proyecto de paz", señaló.

El aniversario 480 de la fiesta de la guadalupana se dio de preámbulo a la visita que hará el papa Benedicto XVI el año próximo a México. La Basílica de Guadalupe fue visitada por Juan Pablo II en las cinco oportunidades que estuvo en México.

jueves, 8 de diciembre de 2011

LA LEYENDA DEL ÁRBOL DE NAVIDAD




Era Nochebuena. Todo el día había nevado, pero al final de la tarde, la nieve había dejado de caer y el cielo estaba todo cubierto de estrellas.
Un leñador volvía a su casa, atravesando el bosque oscuro y frío. El hombre venía preocupado y triste porque se le había hecho tarde, la noche lo había sorprendido en el bosque y estaba sumamente cansado. Además, habría querido llevarle a su familia algún presente por ser Nochebuena y nada había encontrado.
Aunque quería llegar pronto a su hogar, pues anhelaba compartir esta noche tan especial con su esposa e hijos, el hombre se detuvo unos instantes a reposar. Cuando de pronto, quedó maravillado. Sus ojos no daban crédito a tanta belleza: frente a él, un pequeño abeto parecía alzarse hacia el cielo y miles de estrellas se posaban en sus ramas, como recubriendo sus verdes brazos con hilos de plata.
Estaba ahí contemplando tanta belleza, cuando una voz le habló. El no sabía de donde venía, pero de pronto descubrió que era el pequeño abeto que le decía: "Tómame y llévame a tu casa". Pero el hombre, no quería estropear el arbolito. Sin embargo, éste insistió: "Soy tu regalo de Navidad. Vamos, llévame a tu casa".
Entonces el leñador cortó el abeto con gran delicadeza pues no quería dañarlo y lo llevó a su hogar, donde lo esperaban su mujer y sus dos pequeños niños. Como por milagro, las estrellitas se había quedado prendidas del árbol y durante toda la noche iluminaron la humilde casa del leñador, transformándola en la más bella noche que jamás hayan vivido.

Cardenal Rouco: Inmaculada advierte sobre necesidad de recuperar conciencia del pecado

MADRID, 08 Dic. 11 / 11:05 am (ACI/Europa Press)

El Arzobispo de Madrid, Cardenal Antonio María Rouco Varela, destacó que la Virgen Inmaculada, cuya festividad se ha celebrado este miércoles en la vigilia de la Catedral de La Almudena, advierte "en estos momentos críticos de tanto sufrimiento e incertidumbre de la grave necesidad de recuperar la conciencia del pecado".
"Resulta una pura ilusión, cuando no un alarde de vana soberbia, pretender que entre la actual crisis económica y social y la negación persistente y despectiva de sus raíces morales y religiosas no haya ninguna relación de causa y efecto", argumentó el Cardenal Rouco Varela en su homilía.
El Cardenal recordó que en María Inmaculada "queda vencido el pecado en su origen" desde el principio de su existencia, lo que obliga al cristiano a tener presente que "vencer el pecado es la condición primera e inexcusable para acertar en el camino de la vida".
"No habría peor engaño", continuó, "que el de afirmar que no se necesita ningún proceso de reforma ética y espiritual de la conciencia personal y de la opinión pública".
En este sentido, puso como ejemplo las confesiones de miles de jóvenes participantes en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) celebrada en Madrid por reconocer públicamente su condición de pecadores, "el origen de sus más graves e íntimos problemas".
En la necesidad de "dejarse encontrar con Cristo", el Purpurado señaló que los jóvenes de la JMJ "acertaron" al mostrar con sus confesiones que la solución es "el perdón, la misericordia y el amor a Jesucristo". "La Fiesta del Perdón en el Retiro", dijo, "fue una de sus expresiones más hermosas".
Antes de esto, recordó las palabras del Papa Benedicto XVI para advertir del riesgo de la "exaltación del súper hombre" alejado de Dios, "acentuado en las últimas décadas por un imperio intelectual del relativismo moral sin fronteras", algo que conectó con la "frustración afectiva, depresión frecuente, pasotismo derrotista, rupturas familiares, fracaso de los estudios, desempleo, miedo a los vínculos estables o huida de la paternidad y de la maternidad".
"España, defensora de la verdad de su Inmaculada"El Cardenal reclamó que la vigilia de la oración y adoración en la víspera de la festividad de la Inmaculada Concepción sea vivida como "un nuevo y providencial momento para renovar vigorosa y vibrantemente el 'Sí' a Jesucristo de aquellos días vigorosos del pasado agosto --en referencia a la JMJ-- respondiendo con un nuevo y reforzado vigor a la llamada del Santo Padre a la nueva evangelización de los jóvenes de Madrid y de toda España".
"De toda España", apuntó el Cardenal Rouco Varela antes de insistir, "¡de España!, defensora constante e infatigable de la verdad de su Inmaculada Concepción, siglo y siglos, hasta la Declaración Dogmática del 8 de diciembre de 1854".
"¡Sí a Cristo por María! ¡Sí a la Nueva Evangelización que el Santo Padre nos encarga y nos propone!", concluyó.

http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=35553

viernes, 4 de noviembre de 2011

Venezuela: Familia, presente y futuro de la sociedad

CARACAS, viernes 4 noviembre 2011 (ZENIT.org).- La Comisión Episcopal de Familia e Infancia, a través de su Departamento Nacional de Familia se prepara a la celebración de 21 años ininterrumpidos de la campaña nacional “Abrazo en Familia”, bajo el lema: “Familia, en tus manos está el presente y el futuro de la sociedad”.

La campaña, que se lleva a cabo del 6 al 13 de noviembre, busca que las familias profundicen, a través de encuentros, en el gran compromiso de ser la primera y fundamental escuela de virtudes humanas que toda sociedad necesita para su recta convivencia y desarrollo.
Como afirman los organizadores es en “la familia donde se aprenden los deberes del compromiso y participación social” ya que “tiene en sus manos el presente y el futuro de una sociedad más humana, solidaria, respetuosa, generadora de vida y paz”.
Por tal motivo, este tiempo de celebración para las familias, es considerado muy especial para la Iglesia en Venezuela.

El Departamento Nacional de Familia e Infancia de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), invita a todos: sacerdotes, religiosos, matrimonios, familias, comunidades, colegios, parroquias, movimientos laicales y familiares, etc, a que acojan con disposición el material de la campaña nacional del “Abrazo en Familia”, que pueden solicitar en los departamentos de pastoral familiar de sus diócesis, así como descargar en la web oficial: www.pastoralfamiliarvenezuela.org.
El presidente de la Comision Episcopal de Familia e Infancia de la CEV y obispo de Barinas Ramón Linares ha dirigido con este motivo un mensaje a las familias venezolanas.

“Al hablar de la familia creo que debo comenzar por dirigir una ojeada a la realidad de nuestras familias que lamentablemente viven y padecen las mismas consecuencias de cualquier familia del tercer mundo”.

El obispo lamenta que, a pesar de las riquezas con que Dios ha bendecido esta tierra, “nuestras familias viven todavía, y sin una esperanza cercana de solución, las consecuencias de una dolorosa realidad económica: carencia de alimentos, de trabajo, de vivienda, de medicinas, de ropas, de salud, de educación”.

Pero más grave que la económica, afirma el obispo, “es la pérdida de los valores familiares en lo que no cabe duda juega un papel relevante el individualismo, el subjetivismo y el relativismo moral”.
“Como la familia es la pieza fundamental del engranaje social hay que afirmar –añade- que la crisis de familia es también la crisis de la sociedad”.

Para el obispo, la crisis económica de la familia suele ser fruto tanto de errores personales como de errores políticos y sociales “debido a una pésima gestión de la acción política y de la acción social”, pero nunca se puede afirmar que sea un objetivo buscado.

En cambio, “la destrucción de la familia como un valor fundamental y como fuente primera de todos los valores que hacen la persona, es un proyecto bien programado y un veneno sutilmente inoculado que mina la misma institución familiar por ver en ella un obstáculo para el logro de sus fines”.
La familia, afirma, “es hoy más que nunca, motivo de gran preocupación por parte de la sociedad y de la Iglesia. La sociedad humana está fundada sobre la familia y en inseparable relación con el funcionamiento de la familia está el funcionamiento de la sociedad”.

Según el prelado, “la sociedad consumista y hedonista busca por diversos medios reducir la valoración de la familia a la esfera de lo personal y subjetivo, pero sin correlación alguna con el bienestar de la persona y de la sociedad. Creo que un objetivo del 'Abrazo en Familia' este año va dirigido a reafirmar una firme convicción de que la familia es la más preciosa bendición con que pueda contar una sociedad”.

A nivel personal, añade, “en la familia encuentra el hombre el lugar natural para su propia realización como hombre y como la mujer, como padre y como madre y garantía segura para el futuro de los hijos”.

“Si en la familia --subraya--: padre, madre e hijos no logran una robusta armonía organizativa, espiritual y humana, es decir, si no llega a funcionar como perfecta 'comunión de vida y de amor' , tampoco el entorno social en que se mueve vivirá en paz y armonía, sino en interminable situación de crisis personal y social”.

“En la familia nace la vida, en el seno de la familia el niño se va construyendo como persona, y se comprende como ser social y solidario. Por eso me atrevo a decir que cuando Dios dice: 'ahora vamos a hacer el hombre' debía estar pensando en la familia como forjadora de hombres y mujeres”,
subraya.

Y concluye afirmando que “actuar en pro de la familia, apoyar la solidez de su estructura interna
como una exigencia natural, acompañarla en su proceso de formación humana y cristiana es trabajar por el futuro de la sociedad”.

¡Claro que hablan los muertos!

¡Claro que hablan los muertos!
Todos ellos, nos están invitando: ¡Venga! ¡A no desfallecer! Que no sabéis la dicha que es vivir con Dios aquí en su gloria...
¡Claro que hablan los muertos!
Pasaron ya la Solemnidad de Todos los Santos y la conmemoración de los fieles difuntos. Pero durante el mes de noviembre, seguimos rezando por ellos y recordándolos.

Resultaría curiosa una pregunta como ésta: ¿Quién habla más alto, un vivo o un muerto?... Habría motivo para reírse con gusto si la pregunta se hiciera en serio. Porque sabemos de sobra que los únicos que hablan son los vivos, pues los muertos están bien callados en sus tumbas...

Un famoso dictador, refiriéndose a los que deseaba fueran fusilados, decía con mucha seriedad: Los muertos no hablan. Con ello quería expresar que, los que le estorbaban, permanecían callados para siempre si recibían un tiro en la nuca. Pero se equivocaba. Los muertos hablan, y con tanta o más elocuencia que los vivos.

Como se equivocaba también aquel niño, que fue después gran estadista y mártir de su patria. El papá lo encuentra una vez tumbado en tierra y apegado el oído al suelo.
- Pero, ¿qué estás haciendo aquí, hijo mío?...
Y el niño, muy serio y muy convencido:
- Papá, quiero escuchar lo que dicen los muertos, pero no oigo ni una palabra, y esto es muy triste.

Equivocación total, en uno como en otro. Los muertos hablan, y hablan muy alto. Como hablaba elocuentemente la sangre de Abel, según nos dice la Biblia. Y el lenguaje que nos dirigen, si lo sabemos escuchar, nos hace la vida seria, es cierto, pero también estimulante, provechosa y feliz.

Si tomamos el periódico, si escuchamos el noticiero de la radio o de la televisión, nos encontramos, sin que nos falle nunca, con un muerto u otro. Si abrimos un libro de Historia, nos leeremos listas inacabables de personas que ya no están entre nosotros. Sin embargo, todos nos siguen hablando, cada uno a su manera, y del modo más convincente.

Podríamos analizar sus voces.
Nos hablan con voz estimulante los héroes, los conquistadores, los libertadores... Los hombres y las mujeres grandes, que decimos. Su sólo nombre es un monumento al sacrificio, a la abnegación, a la valentía...

Ante esos gigantes de la Patria, que nos hablan con su silencio de muertos, ¿cómo puede el hombre de hoy juzgar a los politiqueros ---que es algo muy diferente de los políticos--, a los aprovechados, a los vividores del pueblo?...
Todos éstos, no se atreverían ciertamente a compararse con los padres de la Patria, que la hicieron grande a base de su propio sacrificio.
Los unos vivían para la Patria; los otros, ciudadanos sin escrúpulos, hacen que la Patria viva solamente para ellos.
A éstos no los escucha nadie; mientras que entendemos perfectamente el lenguaje de los primeros, y nos decimos al escucharlos:

- ¡No, no ha de acabar la raza de los grandes!...
Y, aunque su voz sea realmente un desafino, nos hablan también los grandes criminales, los tiranos más monstruosos, los hombres más perdidos. Porque, al ver su final desastroso, nos ponen sobre aviso, y nos dicen, si es que queremos entender su voz:

- ¡Cuidado! Que nosotros perdimos la vida, y con la vida, a Dios. No os perdáis vosotros también...

Nos hablan, finalmente, y mejor que nadie, los Santos, los hombres y mujeres más grandes de la Iglesia, de esta misma Iglesia a la cual nosotros pertenecemos.

Nos hablan los mártires, que dieron su sangre por Cristo, y nosotros sabemos responder: ¿Ellos lo dieron todo, y yo no podré dar algo?...

Nos hablan los Papas, obispos y sacerdotes, pastores eximios del Pueblo de Dios, y nosotros nos decimos: ¿Ellos han dado su vida entera por mí, por la Iglesia, y yo no puedo hacer nada por mis hermanos?...

Nos hablan misioneros ardorosos, religiosas tan entregadas, obreros heroicos, madres de familia estupendas, jóvenes sanos y niños candorosos..., y nosotros hacemos examen serio: ¿Ellos tan formidables, tan puros, tan trabajadores, tan valientes, y yo debatiéndome siempre en la medianía?...


Todos ellos, muertos ya, nos están invitando con voces clamorosas:

- ¡Venga! ¡A no desfallecer! Que no sabéis la dicha que es vivir con Dios aquí en su gloria...


Cuando en la Iglesia celebramos las fiestas de los Santos y escuchamos sus ejemplos en la predicación, oímos voces celestiales. Todos ellos nos están proclamando que murieron a la tierra pero que están vivos en el Cielo. Nos aseguran que todo pasa también para nosotros, pero que nos están esperando como compañeros de su felicidad. Y esas voces no nos engañan. Las voces de los muertos son las más sinceras.


Nosotros les hablamos ahora a ellos, y les decimos:

- Muertos que hoy venís en los periódicos y en los telediarios..., muertos de los libros de Historia..., muertos todos que descansáis en los cementerios..., ¡qué alto que habláis y qué predicadores tan elocuentes que sois todos!...

Todo este modo de hablar nuestro suena un poco a teatro. Pero no es más que la escenificación de algo que sentimos muy dentro. Es la voz del alma inmortal. Es la exteriorización del anhelo más íntimo que nos empuja a encontrarnos con Dios, con ese Dios en cuyo seno ya están los hermanos que nos han precedido en la fe....



Mussolini. - Dollfuss, Canciller de Austria, asesinado por los nazis en 1934. - Hebr. 12, 24.

martes, 18 de octubre de 2011

Cardenal Rivera: No debe obedecerse a autoridad opuesta a derechos humanos

MÉXICO D.F., 18 Oct. 11 / 10:03 pm (ACI/EWTN Noticias) El Arzobispo de México (México), Cardenal Norberto Rivera Carrera, defendió el derecho y el deber de la Iglesia de participar en la vida pública del país y afirmó que las personas no están obligadas a obedecer a una autoridad que se opone abiertamente a los derechos humanos. "La autoridad civil tiene como límites todo aquello que va en contra de los ciudadanos, porque el poder del gobernante no tiene más función que el servicio efectivo al pueblo que lo eligió o aceptó". Cuando la autoridad "se sale del marco legal desde donde puede y debe gobernar, no hay obligación de tributarle obediencia, y si se opone abiertamente a los derechos humanos fundamentales, entonces hay que negarle la obediencia", indicó. Durante la Misa dominical, el Purpurado explicó el pasaje evangélico donde –ante la pregunta sobre el pago de impuestos-, Jesús dijo "dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios". "Así Jesús establece, algo desconocido hasta ese momento, la necesaria separación entre religión y política, entre la Iglesia y el Estado. Separación no quiere decir contraposición y menos mutua negación", señaló el Cardenal. El Arzobispo explicó que en la primera afirmación Jesús defiende a la autoridad civil legítimamente constituida o aceptada por el pueblo, a la que se debe respetar y obedecer "en todas las leyes y normas que tienen como meta los derechos humanos y sus deberes correspondientes. Sin embargo, en la segunda parte Cristo recuerda que "la autoridad humana no es absoluta. Aunque tiene como campo de su autonomía el bienestar social, este mismo bien exige que respete la ley natural, el proyecto de Dios sobre el hombre y no se oponga a él con leyes injustas o inhumanas". Asimismo, indicó que la autoridad civil debe respetar la presencia de Dios "en la conciencia de los creyentes, para lo cual los gobernantes deben legalizar y proteger en la práctica la libertad de conciencia, de religión y de culto, a fin de que los ciudadanos puedan profesar, privada y públicamente su amor y respeto a Dios". "Este deber de ‘dar a Dios lo que es de Dios’ no sólo compete al Estado, sino que urge también a cada uno de los hombres y sociedades intermedias, que debemos poner la obediencia a Dios por encima del respeto al César", señaló. En ese sentido, afirmó que "siendo la Iglesia la continuadora de Jesús en la historia, podemos concluir que puede y debe meterse en política como lo hizo Jesús. Es decir, recordando a los cristianos y a los hombres en general que deben obedecer y respetar a la autoridad en todo y sólo aquello que se dirija en bien de la comunidad". "Y recordando a la autoridad civil que sólo tiene poder para legislar en favor de los derechos y deberes humanos sin oponerse a los divinos. Si la Iglesia quiere ser fiel a su Maestro no puede descuidar la dimensión social del cristianismo", señaló. Tomado de: http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=35037