lunes, 16 de julio de 2012

Sermones de San Bernardo de Claraval - Salmo 23

1. ¿Quién subirá al monte del Señor? Cristo subió una vez corporalmente a lo más alto de los cielos, y continúa subiendo espiritualmente en el corazón de los elegidos. Si nosotros queremos subir con él, debemos elevarnos de los valles de los vicios a los montes de las virtudes. Estos vicios son de dos clases: unos nos dañan a nosotros y otros al prójimo; a los primeros los llamamos torpezas, y crímenes a los segundos. Y todos juntos forman un valle de lágrimas, porque la vida de los pecadores debe llorarse con un río de lágrimas.
 Del valle de las torpezas se sube al monte de la castidad por la triple continencia de los miembros, de los sentidos y de los pensamientos. La primera reprime los actos, la segunda evita las miradas y la tercera agota los afectos. Y del valle de los crímenes se asciende al monte de la inocencia. La escalera es ésta: No hagas a otro lo que a ti no te agrada. Está hecha con los tres peldaños del temor: temor del que padece y no puede usar la ley del talión, temor a la autoridad del superior que puede imponer un castigo, y temor al juez interior que paga a cada uno según sus obras. Quien escala esta cumbre es justo y vive, pero, como afirma el Apóstol, debe soportar la persecución.
2. Por eso del monte de la inocencia es preciso ir al de la paciencia, que también tiene una escalera de tres peldaños. El primero es la pasión del Señor, el segundo la fortaleza de los mártires, y el tercero la grandeza del premio. Así como a los de la inocencia los llamamos peldaños del temor, a estos podemos denominarlos peldaños del pudor. Y ten muy en cuenta que este monte de la paciencia, formado por estos tres escalones es arduo, lleno de espinas y árido. Es arduo porque resulta difícil imitar la pasión del Señor; lleno de espinas, por los continuos pinchazos de las tentaciones: reveses en la fortuna, afrentas y dolores corporales, todo lo cual pone a prueba a los mártires santos. Y es árido, porque el premio no se espera recibir en esta vida, sino en la futura.
 Y después de este monte aún queda otro, el monte de los montes. Quien lo alcanza experimenta que Dios descansa en él. Escuchemos la Escritura: Puso su morada en la paz. Más también en esta montaña de la paz se levanta otra escalera, la de la caridad. Nos lo dice el Señor: Todo lo que queráis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros a ellos. Y nosotros queremos que nos recompensen, que nos perdonen y que nos den gratuitamente.


RESUMEN:
Primero nos encontramos con el valle de las torpezas, en el que hay dos tipos de vicios:
-Los que nos dañan a nosotros (torpezas).
-Los que dañan a los demás (crímines).
Entre los dos forman un río de lágrimas.


Superado  ese valle, hay cuatro montañas:
a)El monte de la castidad a donde se llega por la triple continencia de los miembros, de los sentidos y de los pensamientos. Por tanto, supera las torpezas.
b)El monte de la inocencia: se basa en la sentencia de no hacer a otros los que a ti no te gusta que te hagan. Por tanto, supera los crímenes. Debe superar los tres peldaños del temor (a la autoridad, al juez interior..). Subir a este monte entraña sufrir persecución.
c)El monte de la paciencia: debe superar los peldaños del pudor. Es un monte arduo, lleno de espinas y árido.
d)El monte de los montes: permite alcanzar la verdadera paz. Se basa en que "Todo lo que queráis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros a ellos. Y nosotros queremos que nos recompensen, que nos perdonen y que nos den gratuitamente".

domingo, 15 de julio de 2012

San Benito

San Benito nació de familia rica en Nursia, región de Umbría, Italia, en el año 480. Su hermana gemela, Escolástica, también alcanzó la santidad.

Después de haber recibido en Roma una adecuada formación, estudiando la retórica y la filosofía.

Se retiró de la ciudad a Enfide (la actual Affile), para dedicarse al estudio y practicar una vida de rigurosa disciplina ascética. No satisfecho de esa relativa soledad, a los 20 años se fue al monte Subiaco bajo la guía de un ermitaño y viviendo en una cueva.

Tres años después se fue con los monjes de Vicovaro. No duró allí mucho ya que lo eligieron prior pero después trataron de envenenarlo por la disciplina que les exigía.

Con un grupo de jóvenes, entre ellos Plácido y Mauro, fundo su primer monasterio en en la montaña de Cassino en 529 y escribió la Regla, cuya difusión le valió el título de patriarca del monaquismo occidental. Fundó numerosos monasterios, centros de formación y cultura capaces de propagar la fe en tiempos de crisis.

Vida de oración disciplina y trabajoSe levantaba a las dos de la madrugada a rezar los salmos. Pasaba horas rezando y meditando. Hacia también horas de trabajo manual, imitando a Jesucristo. Veía el trabajo como algo honroso. Su dieta era vegetariana y ayunaba diariamente, sin comer nada hasta la tarde. Recibía a muchos para dirección espiritual. Algunas veces acudía a los pueblos con sus monjes a predicar. Era famoso por su trato amable con todos.

Su gran amor y su fuerza fueron la Santa Cruz con la que hizo muchos milagros. Fue un poderoso exorcista. Este don para someter a los espíritus malignos lo ejerció utilizando como sacramental la famosa Cruz de San Benito.

San Benito predijo el día de su propia muerte, que ocurrió el 21 de marzo del 547, pocos días después de la muerte de su hermana, santa Escolástica. Desde finales del siglo VIII muchos lugares comenzaron a celebrar su fiesta el 11 de julio.



Biografía de San BenitoAdaptada de "Vidas de los Santos" de Butler.

Si atendemos a la enorme influencia ejercida en Europa por los seguidores de San Benito, es desalentador comprobar que no tenemos biografías contemporáneas del padre del monasticismo occidental. Lo poco que conocemos acerca de sus primeros años, proviene de los "Diálogos" de San Gregorio, quien no proporciona una historia completa, sino solamente una serie de escenas para ilustrar los milagrosos incidentes de su carrera.

Benito nació y creció en la noble familia Anicia, en el antiguo pueblo de Sabino en Nurcia, en la Umbría en el año 480. Esta región de Italia es quizás la que mas santos ha dado a la Iglesia. Cuatro años antes de su nacimiento, el bárbaro rey de los Hérculos mató al último emperador romano poniendo fin a siglos de dominio de Roma sobre todo el mundo civilizado. Ante aquella crisis, Dios tenía planes para que la fe cristiana y la cultura no se apagasen ante aquella crisis. San Benito sería el que comienza el monasticismo en occidente. Los monasterios se convertirán en centros de fe y cultura.

De su hermana gemela, Escolástica, leemos que desde su infancia se había consagrado a Dios, pero no volvemos a saber nada de ella hasta el final de la vida de su hermano. El fue enviado a Roma para su "educación liberal", acompañado de una "nodriza", que había de ser, probablemente, su ama de casa. Tenía entonces entre 13 y 15 años, o quizá un poco más. Invadido por los paganos de las tribus arias, el mundo civilizado parecía declinar rápidamente hacia la barbarie, durante los últimos años del siglo V: la Iglesia estaba agrietada por los cismas, ciudades y países desolados por la guerra y el pillaje, vergonzosos pecados campeaban tanto entre cristianos como entre gentiles y se ha hecho notar que no existía un solo soberano o legislador que no fuera ateo, pagano o hereje. En las escuelas y en los colegios, los jóvenes imitaban los vicios de sus mayores y Benito, asqueado por la vida licenciosa de sus compañeros y temiendo llegar a contaminarse con su ejemplo, decidió abandonar Roma. Se fugó, sin que nadie lo supiera, excepto su nodriza, que lo acompañó. Existe una considerable diferencia de opinión en lo que respecta a la edad en que abandonó la ciudad, pero puede haber sido aproximadamente a los veinte años. Se dirigieron al poblado de Enfide, en las montañas, a treinta millas de Roma. No sabemos cuanto duró su estancia, pero fue suficiente para capacitarlo a determinar su siguiente paso. Pronto se dio cuenta de que no era suficiente haberse retirado de las tentaciones de Roma; Dios lo llamaba para ser un ermitaño y para abandonar el mundo y, en el pueblo lo mismo que en la ciudad, el joven no podía llevar una vida escondida, especialmente después de haber restaurado milagrosamente un objeto de barro que su nodriza había pedido prestado y accidentalmente roto.

En busca de completa soledad, Benito partió una vez más, solo, para remontar las colinas hasta que llegó a un lugar conocido como Subiaco (llamado así por el lago artificial formado en tiempos de Claudio, gracias a la represión de las aguas del Anio). En esta región rocosa y agreste se encontró con un monje llamado Romano, al que abrió su corazón, explicándole su intención de llevar la vida de un ermitaño. Romano mismo vivía en un monasterio a corta distancia de ahí; con gran celo sirvió al joven, vistiéndolo con un hábito de piel y conduciéndolo a una cueva en una montaña rematada por una roca alta de la que no podía descenderse y cuyo ascenso era peligroso, tanto por los precipicios como por los tupidos bosques y malezas que la circundaban. En la desolada caverna, Benito pasó los siguientes tres años de su vida, ignorado por todos, menos por Romano, quien guardó su secreto y diariamente llevaba pan al joven recluso, quien lo subía en un canastillo que izaba mediante una cuerda. San Gregorio dice que el primer forastero que encontró el camino hacia la cueva fue un sacerdote quien, mientras preparaba su comida un domingo de Resurrección, oyó una voz que le decía: "Estás preparándote un delicioso platillo, mientras mi siervo Benito padece hambre". El sacerdote, inmediatamente, se puso a buscar al ermitaño, al que encontró al fin con gran dificultad. Después de haber conversado durante un tiempo sobre Dios y las cosas celestiales, el sacerdote lo invitó a comer, diciéndole que era el día de Pascua, en el que no hay razón para ayunar. Benito, quien sin duda había perdido el sentido del tiempo y ciertamente no tenía medios de calcular los ciclos lunares, repuso que no sabía que era el día de tan grande solemnidad. Comieron juntos y el sacerdote volvió a casa. Poco tiempo después, el santo fue descubierto por algunos pastores, quienes al principio lo tomaron por un animal salvaje, porque estaba cubierto con una piel 9de bestia y porque no se imaginaban que un ser humano viviera entre las rocas. Cuando descubrieron que se trataba de un siervo de Dios, quedaron gratamente impresionados y sacaron algún fruto de sus enseñanzas. A partir de ese momento, empezó a ser conocido y mucha gente lo visitaba, proveyéndolo de alimentos y recibiendo de él instrucciones y consejos.

Aunque vivía apartado del mundo, San Benito, como los padres del desierto, tuvo que padecer las tentaciones de la carne y del demonio, algunas de las cuales han sido descritas por San Gregorio. "Cierto día, cuando estaba solo, se presentó el tentador. Un pequeño pájaro negro, vulgarmente llamado mirlo, empezó a volar alrededor de su cabeza y se le acercó tanto que, si hubiese querido, habría podido cogerlo con la mano, pero al hacer la señal de la cruz el pájaro se alejó. Una violenta tentación carnal, como nunca antes había experimentado, siguió después. El espíritu maligno le puso ante su imaginación el recuerdo de cierta mujer que él había visto hacía tiempo, e inflamó su corazón con un deseo tan vehemente, que tuvo una gran dificultad para reprimirlo. Casi vencido, pensó en abandonar la soledad; de repente, sin embargo, ayudado por la gracia divina, encontró la fuerza que necesitaba y, viendo cerca de ahí un tupido matorral de espinas y zarzas, se quitó sus vestiduras y se arrojó entre ellos. Ahí se revolcó hasta que todo su cuerpo quedó lastimado. Así, mediante aquellas heridas corporales, curó las heridas de su alma", y nunca volvió a verse turbado en aquella forma.

En Vicovaro, en Tívoli y en Subiaco, sobre la cumbre de un farallón que domina Anio, residía por aquel tiempo una comunidad de monjes, cuyo abad había muerto y por lo tanto decidieron pedir a San Benito que tomara su lugar. Al principio rehusó, asegurando a la delegación que había venido a visitarle que sus modos de vida no coincidían --quizá él había oído hablar de ellos--. Sin embargo, los monjes le importunaron tanto, que acabó por ceder y regresó con ellos para hacerse cargo del gobierno. Pronto se puso en evidencia que sus estrictas nociones de disciplina monástica no se ajustaban a ellos, porque quería que todos vivieran en celdas horadadas en las rocas y, a fin de deshacerse de él, llegaron hasta poner veneno en su vino. Cuando hizo el signo de la cruz sobre el vaso, como era su costumbre, éste se rompió en pedazos como si una piedra hubiera caído sobre él. "Dios os perdone, hermanos", dijo el abad con tristeza. "¿Por qué habéis maquinado esta perversa acción contra mí? ¿No os dije que mis costumbres no estaban de acuerdo con las vuestras? Id y encontrad un abad a vuestro gusto, porque después de esto yo no puedo quedarme por más tiempo entre vosotros". El mismo día retornó a Subiaco, no para llevar por más tiempo una vida de retiro, sino con el propósito de empezar la gran obra para la que Dios lo había preparado durante estos años de vida oculta.

Empezaron a reunirse a su alrededor los discípulos atraídos por su santidad y por sus poderes milagrosos, tanto seglares que huían del mundo, como solitarios que vivían en las montañas. San Benito se encontró en posición de empezar aquel gran plan, quizás revelado a él en la retirada cueva, de "reunir en aquel lugar, como en un aprisco del Señor, a muchas y diferentes familias de santos monjes dispersos en varios monasterios y regiones, a fin de hacer de ellos un sólo rebaño según su propio corazón, para unirlos más y ligarlos con los fraternales lazos, en una casa de Dios bajo una observancia regular y en permanente alabanza al nombre de Dios". Por lo tanto, colocó a todos los que querían obedecerle en los doce monasterios hechos de madera, cada uno con su prior. El tenía la suprema dirección sobre todos, desde donde vivía con algunos monjes escogidos, a los que deseaba formar con especial cuidado. Hasta ahí, no tenía escrita una regla propia, pero según un antiguo documento, los monjes de los doce monasterios aprendieron la vida religiosa, "siguiendo no una regla escrita, sino solamente el ejemplo de los actos de San Benito". Romanos y bárbaros, ricos y pobres, se ponían a disposición del santo, quien no hacía distinción de categoría social o nacionalidad. Después de un tiempo, los padres venían para confiarles a sus hijos a fin de que fueran educados y preparados para la vida monástica. San Gregorio nos habla de dos nobles romanos, Tértulo, el patricio y Equitius, quienes trajeron a sus hijos, Plácido, de siete años y Mauro de doce, y dedica varias páginas a estos jóvenes novicios. (Véase San Mauro, 15 de enero y San Plácido, 5 de octubre).

En contraste con estos aristocráticos jóvenes romanos, San Gregorio habla de un rudo e inculto godo que acudió a San Benito, fue recibido con alegría y vistió el hábito monástico. Enviado con una hoz para que quitara las tupidas malezas del terreno desde donde se dominaba el lago, trabajó tan vigorosamente, que la cuchilla de la hoz se salió del mango y desapareció en el lago. El pobre hombre estaba abrumado de tristeza, pero tan pronto como San Benito tuvo conocimiento del accidente, condujo al culpable a la orilla de las aguas, le arrebató el mango y lo arrojó al lago. Inmediatamente, desde el fondo, surgió la cuchilla de hierro y se ajustó automáticamente al mango. El abad devolvió la herramienta, diciendo: "¡Toma! Prosigue tu trabajo y no te preocupes". No fue el menor de los milagros que San Benito hizo para acabar con el arraigado prejuicio contra el trabajo manual, considerado como degradante y servil. Creía que el trabajo no solamente dignificaba, sino que conducía a la santidad y, por lo tanto, lo hizo obligatorio para todos los que ingresaban a su comunidad, nobles y plebeyos por igual. No sabemos cuanto tiempo permaneció el santo en Subiaco, pero fue lo suficiente para establecer su monasterio sobre una base firme y fuerte. Su partida fue repentina y parece haber sido impremeditada. Vivía en las cercanías un indigno sacerdote llamado Florencio quien, viendo el éxito que alcanzaba San Benito y la gran cantidad de gente que se reunía en torno suyo, sintió envidia y trató de arruinarlo. Pero como fracasó en todas sus tentativas para desprestigiarlo mediante la calumnia y para matarlo con un pastel envenenado que le envió (que según San Gregorio fue arrebatado milagrosamente por un cuervo), trató de seducir a sus monjes, introduciendo una mujer de mala vida en el convento. El abad, dándose perfecta cuenta de que los malvados planes de Florencio estaban dirigidos contra él personalmente, resolvió abandonar Subiaco por miedo de que las almas de sus hijos espirituales continuaran siendo asaltadas y puestas en peligro. Dejando todas sus cosas en orden, se encaminó desde Subiaco al territorio de Monte Cassino. Es esta una colina solitaria en los límites de Campania, que domina por tres lados estrechos valles que corren hacia las montañas y, por el cuarto, hasta el Mediterráneo, una planicie ondulante que fue alguna vez rica y fértil, pero que, carente de cultivos por las repetidas irrupciones de los bárbaros, se había convertido en pantanosa y malsana. La población de Monte Cassino, en otro tiempo lugar importante, había sido aniquilada por los godos y los pocos habitantes que quedaban, habían vuelto al paganismo o mejor dicho, nunca lo habían dejado. Estaban acostumbrados a ofrecer sacrificios en un templo dedicado a Apolo, sobre la cuesta del monte. Después de cuarenta días de ayuno, el santo se dedicó, en primer lugar, a predicar a la gente y a llevarla a Cristo. Sus curaciones y milagros obtuvieron muchos conversos, con cuya ayuda procedió a destruir el templo, su ídolo y su bosque sagrado. Sobre las ruinas del templo, construyó dos capillas y alrededor de estos santuarios se levantó, poco a poco, el gran edificio que estaba destinado a convertirse en la más famosa abadía que el mundo haya conocido. Los cimientos de este edificio parecen haber sido echados por San Benito, alrededor del año 530. De ahí partió la influencia que iba a jugar un papel tan importante en la cristianización y civilización de la Europa post-romana. No fue solamente un museo eclesiástico lo que se destruyó durante la segunda Guerra Mundial, cuando se bombardeó Monte Cassino.

Es probable que Benito, de edad madura, en aquel entonces, pasara nuevamente algún tiempo como ermitaño; pero sus discípulos pronto acudieron también a Monte Cassino. Aleccionado sin duda por su experiencia en Sabiaco, no los mandó a casas separadas, sino que los colocó juntos en un edificio gobernado por un prior y decanos, bajo su supervisión general. Casi inmediatamente después, se hizo necesario añadir cuartos para huéspedes, porque Monte Cassino, a diferencia de Subiaco, era fácilmente accesible desde Roma y Cápua. No solamente los laicos, sino también los dignatarios de la Iglesia iban para cambiar impresiones con el fundador, cuya reputación de santidad, sabiduría y milagros habíase extendido por todas partes. Tal vez fue durante ese período cuando comenzó su "Regla", de la que San Gregorio dice que da a entender "todo su método de vida y disciplina, porque no es posible que el santo hombre pudiera enseñar algo distinto de lo que practicaba". Aunque primordialmente la regla está dirigida a los monjes de Monte Cassino, como señala el abad Chapman, parece que hay alguna razón para creer que fue escrita para todos los monjes del occidente, según deseos del Papa San Hormisdas. Está dirigida a todos aquellos que, renunciando a su propia voluntad, tomen sobre sí "la fuerte y brillante armadura de la obediencia para luchar bajo las banderas de Cristo, nuestro verdadero Rey", y prescribe una vida de oración litúrgica, estudio, ("lectura sacra") y trabajo llevado socialmente, en una comunidad y bajo un padre común. Entonces y durante mucho tiempo después, sólo en raras ocasiones un monje recibía las órdenes sagradas y no existe evidencia de que el mismo San Benito haya sido alguna vez sacerdote. Pensó en proporcionar "una escuela para el servicio del Señor", proyectada para principiantes, por lo que el ascetismo de la regla es notablemente moderado. No se alentaban austeridades anormales ni escogidas por uno mismo y, cuando un ermitaño que ocupaba una cueva cerca de Monte Cassino encadenó sus pies a la roca, San Benito le envió un mensaje que decía: "Si eres verdaderamente un siervo de Dios, no te encadenes con hierro, sino con la cadena de Cristo". La gran visión en la que Benito contempló, como en un rayo de sol, a todo el mundo alumbrado por la luz de Dios, resume la inspiración de su vida y de su regla. El santo abad, lejos de limitar sus servicios a los que querían seguir su regla, extendió sus cuidados a la población de las regiones vecinas: curaba a los enfermos, consolaba a los tristes, distribuía limosnas y alimentó a los pobres y se dice que en más de una ocasión resucitó a los muertos. Cuando la Campania sufría un hambre terrible, donó todas las provisiones de la abadía, con excepción de cinco panes. "No tenéis bastante ahora", dijo a sus monjes, notando su consternación, "pero mañana tendréis de sobra". A la mañana siguiente, doscientos sacos de harina fueron depositados por manos desconocidas en la puerta del monasterio. Otros ejemplos se han proporcionado para ilustrar el poder profético de San Benito, al que se añadía el don de leer los pensamientos de los hombres. Un noble al que convirtió, lo encontró cierta vez llorando e inquirió la causa de su pena. El abad repuso: "este monasterio que yo he construido y todo lo que he preparado para mis hermanos, ha sido entregado a los gentiles por un designio del Todopoderoso. Con dificultad he logrado obtener misericordia para sus vidas". La profecía se cumplió cuarenta años después, cuando la abadía de Monte Cassino fue destruida por los lombardos.

Cuando el godo Totila avanzaba trinfante a través del centro de Italia, concibió el deseo de visitar a San Benito, porque había oído hablar mucho de él. Por lo tanto, envió aviso de su llegada al abad, quien accedió a verlo. Para descubrir si en realidad el santo poseía los poderes que se le atribuían, Totila ordenó que se le dieran a Riggo, capitán de su guardia, sus propias ropas de púrpura y lo envió a Monte Cassino con tres condes que acostumbraban asistirlo. La suplantación no engañó a San Benito, quien saludó a Riggo con estas palabras: "hijo mío, quítate las ropas que vistes; no son tuyas". Su visitante se apresuró a partir para informar a su amo que había sido descubierto. Entonces, Totila, fue en persona hacia el hombre de Dios y, se dice que se atemorizó tanto, que cayó postrado. Pero Benito lo levantó del suelo, le recriminó por sus malas acciones y le predijo, en pocas palabras, todas las cosas que le sucederían. Al punto, el rey imploró sus oraciones y partió, pero desde aquella ocasión fue menos cruel. Esta entrevista tuvo lugar en 542 y San Benito difícilmente pudo vivir lo suficiente para ver el cumplimiento total de su propia profecía.

Anuncia su muerte

El santo que había vaticinado tantas cosas a otros, fue advertido con anterioridad acerca de su próxima muerte. Lo notificó a sus discípulos y, seis días antes del fin, les pidió que cavaran su tumba. Tan pronto como estuvo hecha fue atacado por la fiebre. El 21 de marzo del año 543, durante las ceremonias del Jueves Santo, recibió la Eucaristía. Después, junto a sus monjes, murmuró unas pocas palabras de oración y murió de pie en la capilla, con las manos levantadas al cielo. Sus últimas palabras fueron: "Hay que tener un deseo inmenso de ir al cielo". Fue enterrado junto a Santa Escolástica, su hermana, en el sitio donde antes se levantaba el altar de Apolo, que él había destruido.

Dos de sus monjes estaban lejos de allí rezando, y de pronto vieron una luz esplendorosa que subía hacia los cielos y exclamaron: "Seguramente es nuestro Padre Benito, que ha volado a la eternidad". Era el momento preciso en el que moría el santo.

Que Dios nos envíe muchos maestros como San Benito, y que nosotros también amemos con todo el corazón a Jesús.

En 1964 Pablo VI declara a san Benito patrono principal de Europa.

QUE DE TAL MANERA BRILLE ANTE LOS DEMAS LA LUZ DE VUESTRO BUEN EJEMPLO, QUE ELLOS AL VER VUESTRAS BUENAS OBRAS, GLORIFIQUEN AL PADRE CELESTIAL. (S. Mateo 5)



LA SANTA REGLA

Inspirado por Dios, San Benito escribió un Reglamento para sus monjes que llamó "La Santa Regla" y que ha sido inspiración para los reglamentos de muchas comunidades religiosas monásticas. Muchos laicos también se comprometen a vivir los aspectos esenciales de esta regla, adaptada a las condiciones de la vocación laica.

La síntesis de la Regla es la frase "Ora et labora" (reza y trabaja), es decir, la vida del monje ha de ser de contemplación y de acción, como nos enseña el Evangelio.

Algunas recomendaciones de San Benito:

  • La primera virtud que necesita un religioso (después de la caridad) es la humildad.
  • La casa de Dios es para rezar y no para charlar.
  • Todo superior debe esforzarse por ser amable como un padre bondadoso.
  • El ecónomo o el que administra el dinero no debe humillar a nadie.
  • Cada uno debe esforzarse por ser exquisito y agradable en su trato
  • Cada comunidad debe ser como una buena familia donde todos se aman
  • Evite cada individuo todo lo que sea vulgar. Recuerde lo que decía San Ambrosio: "Portarse con nobleza es una gran virtud".
  • El verdadero monje debía ser "no soberbio, no violento, no comilón, no dormilón, no perezoso, no murmurador, no denigrador… sino casto, manso, celoso, humilde, obediente".
    ".

lunes, 2 de julio de 2012

EL LUGAR SUPERIOR E INFERIOR DEL ALMA


1. El alma racional tiene dos lugares: el inferior que ella gobierna, y el superior en el cual descansa. El lugar inferior que gobierna es el cuerpo. Y el superior donde descansa es Dios. A ambos se les puede aplicar lo que dice la Escritura: Si el espíritu que manda se enfurece contra ti, tú no dejes tu puesto. No dejes de regir el inferior, ni de reposar en el superior.
 Pero lo que acabo de decir es propio de los incipientes e imperfectos, a los cuales dice el Apóstol: Hablo en términos humanos, por lo flojos que sois: igual que antes cedisteis vuestro cuerpo como esclavo a la inmortalidad y al desorden, para el desorden total, cededlo ahora a la honradez, para vuestra consagración.
 El alma debe realizar tres funciones en el cuerpo: darle vida, hacerlo sensible y regirlo. Si pierde la vida o se perturban sus sentidos, el alma no es condenada. En cambio, si sucumbe víctima de la tentación, eso sí que se le imputa como pecado. Por eso se le advierte que, cuando se subleve contra ella el espíritu, no abandone su puesto; es decir, cuando se acerque la tentación no ofrezca su cuerpo como instrumento para la injusticia.
 2. Fijémonos, sin embargo, en la expresión: Si el espíritu que manda se enfurece contra ti. El espíritu malo no puede hacernos nada si no se lo mandan o permiten. En consecuencia, aunque su voluntad siempre es mala, su poder siempre es justo. Pues si la mala voluntad depende de él, la facultad de obrar le viene sólo de Dios. Y esa voluntad se la modera siempre el Señor, para que por la malicia de su voluntad no castigue él por encima de lo que merecen los culpables.
 Esto es lo que podemos decir sobre el lugar inferior. El lugar superior podemos entenderlo así: no abandone jamás la paz espiritual que halla en Dios cuando le ataca el diablo; aunque le tiente por todas partes, permanezca firme en Dios, con tranquilidad y perseverancia. Esta interpretación se aplica a los perfectos, que pueden decir con Elías: Vive el Señor, Dios de Israel, en cuya presencia estoy. O aquello del apóstol Juan: Nuestra vida en este mundo es como la suya. Repito que esta interpretación se aplica a los perfectos, los cuales con su vida han comenzado ya a imitar la existencia propia de la eternidad.
RESUMEN
San Bernardo hace aquí una distinción entre el alma y el espíritu. El alma gobierna todas las funciones del ser humano, mientras que el espíritu nos inclina hacia el bien o hacia el mal. Así nos dice:
El alma racional gobierna sobre el cuerpo y descansa en Dios. El alma debe realizar tres funciones en el cuerpo: darle vida, hacerlo sensible y regirlo. Nunca debe ofrecer nuestro cuerpo como instrumento para la injusticia, aunque e espíritu se llene agitado y lleno de tentaciones.  Igualmente debe descansar siempre en Dios con tranquilidad y perseverancia.

Tomado de : http://sigilummilitumxpisti.blogspot.com/2012/07/el-lugar-superior-e-inferior-del-alma.html

viernes, 29 de junio de 2012

San Pedro y San Pablo


Pedro y  Pablo,  Santos
Fiesta, Junio 29

Apóstoles y Mártires
Origen de la fiesta San Pedro y San Pablo son apóstoles, testigos de Jesús que dieron un gran testimonio. Se dice que son las dos columnas del edificio de la fe cristiana. Dieron su vida por Jesús y gracias a ellos el cristianismo se extendió por todo el mundo.
Los cadáveres de San Pedro y San Pablo estuvieron sepultados juntos por unas décadas, después se les devolvieron a sus sepulturas originales. En 1915  se encontraron estas  tumbas y, pintadas en los muros de los sepulcros, expresiones piadosas que ponían de manifiesto la devoción por San Pedro y San Pablo desde los inicios de la vida cristiana. Se cree que en ese lugar se llevaban a cabo las reuniones de los cristianos primitivos. Esta fiestadoble de San Pedro y San Pablo ha sido conmemorada el 29 de Junio desde entonces.
El sentido de tener una fiesta es recordar lo que estos dos grandes santos hicieron, aprender de su ejemplo y pedirles en este día especialmente su intercesión por nosotros.
San Pedro
 San Pedro fue uno de los doce apóstoles de Jesús. Su nombre era Simón, pero Jesús lo llamó Cefas que significa “piedra”  y le dijo que sería la piedra sobre la que edificaría Su Iglesia. Por esta razón, le conocemos como Pedro. Era pescador de oficio y Jesús lo llamó a ser pescador de hombres, para darles a conocer el amor de Dios y el mensaje de salvación.Él aceptó y dejó su barca, sus redes y su casa para seguir a Jesús.
Pedro era de carácter fuerte e impulsivo y tuvo que luchar contra la comodidad y contra su gusto por lucirse ante los demás. No comprendió  a Cristo cuando hablaba acerca de sacrificio, cruz y muerte y hasta le llegó a proponer a Jesús un camino más fácil; se sentía muy seguro de sí mismo y le prometió a Cristo que nunca lo negaría, tan sólo unas horas antes de negarlo tres veces.
Vivió momentos muy importantes junto a Jesús:
 Vio a Jesús cuando caminó sobre las aguas. Él mismo lo intentó, pero por desconfiar estuvo a punto de ahogarse.
 Prensenció la Transfiguración del Señor.
 Estuvo presente cuando aprehendieron a Jesús y le cortó la oreja a uno de los soldados atacantes.
 Negó a Jesús tres veces, por miedo a los judíos y después se arrepintió de hacerlo.
 Fue testigo de la Resurrección de Jesús.
 Jesús, después de resucitar, le preguntó tres veces si lo amaba y las tres veces respondió que sí. Entonces, Jesús le confirmó su misión como jefe  Supremo de la Iglesia.
 Estuvo presente cuando Jesús subió al cielo en la Ascensión y permaneció fiel en la oración esperando al Espíritu Santo.
 Recibió al Espíritu Santo el día de Pentecostés y con la fuerza y el valor que le entregó, comenzó su predicación del mensaje de Jesús. Dejó atrás las dudas, la cobardía y los miedos y tomó el mando de la Iglesia, bautizando ese día a varios miles de personas.
 Realizó muchos milagros en nombre de Jesús.

En los Hechos de los Apóstoles, se narran varias hazañas y aventuras de Pedro como primer jefe de la Iglesia. Nos narran que fue hecho prisionero con Juan, que defendió a Cristo ante los tribunales judíos, que fue encarcelado por orden del Sanedrín y librado milagrosamente de sus cadenas para volver a predicar en el templo; que lo detuvieron por segunda vez y aún así, se negó a dejar de predicar y fue mandado a azotar.
Pedro convirtió a muchos judíos y pensó que ya había cumplido con su misión, pero Jesús se le apareció y le pidió que llevara esta conversión a los gentiles, a los no judíos.
En esa época, Roma era la ciudad más importante del mundo, por lo que Pedro decidió ir allá a predicar a Jesús. Ahí se encontró con varias dificultades: los romanos tomaban las creencias y losdioses que más les gustaban de los distintos países que conquistaban. Cada familia tenía sus dioses del hogar. La superstición era una verdadera plaga, abundaban los adivinos y los magos.  Él comenzó con su predicación y ahí surgieron las primeras comunidades cristianas. Estas comunidades daban un gran ejemplo de amor, alegría y de honestidad, en una sociedad violenta y egoísta. En menos de trescientos años, la mayoría de los corazones del imperio romano quedaron conquistados para Jesús. Desde entonces, Roma se constituyó como el centro del cristianismo.
En el año 64, hubo un incendio muy grande en Roma que no fue posible sofocar. Se corría el rumor de que había sido el emperador Nerón el que lo había provocado. Nerón se dio cuenta que peligraba su trono y alguien le sugirió que acusara a los cristianos de haber provocado elincendio. Fue así como se inició una verdadera “cacería” de los cristianos: los arrojaban al circo romano para ser devorados por los leones, eran quemados en los jardines, asesinados en plena calle o torturados cruelmente. Durante esta persecución, que duró unos tres años, murió crucificado Pedro por  mandato del emperador Nerón.
Pidió ser crucificado de cabeza, porque no se sentía digno de morir como su Maestro. Treinta y siete años duró su seguimiento fiel a Jesús. Fue sepultado en la Colina Vaticana, cerca del lugar de su martirio. Ahí se construyó la Basílica de San Pedro, centro de la cristiandad.
San Pedro escribió dos cartas o epístolas que forman parte de la Sagrada Escritura.
¿Qué nos enseña la vida de Pedro?
Nos enseña que, a pesar de la debilidadhumana, Dios nos ama y nos llama a la santidad. A pesar de todos los defectos que tenía, Pedro logró cumplir con su misión. Para ser un buen cristiano hay que esforzarse por ser santos todos los días. Pedro concretamente nos dice: “Sean santos en su proceder como es santo el que los ha llamado” (I Pedro, 1,15)
Cada quien, de acuerdo a su estado de vida, debe trabajar y pedirle a Dios que le ayude a alcanzar su santidad.
Nos enseña que el Espíritu Santo puede obrar maravillas en un hombre común y corriente. Lo puede hacer capaz de superar los más grandes obstáculos.
La Institución del Papado
Toda organización necesita de una cabeza y Pedro fue el primer jefe y la primera cabeza de la Iglesia. Fue el primer Papa de la Iglesia Católica. Jesús le entregó las llaves del Reino y le dijo que todo lo que atara en la Tierraquedaría atado en el Cielo y todo lo que desatara quedaría desatado en el Cielo. Jesús le encargó cuidar de su Iglesia, cuidar de su rebaño. El trabajo del Papa no sólo es un trabajo de organización y dirección. Es, ante todo, el trabajo de un padre que vela por sus hijos.
El Papa es el representante de Cristo en el mundo y es la cabeza visible de la Iglesia. Es el pastor de la Iglesia, la dirige y la mantiene unida. Está asistido por el Espíritu Santo, quien actúa directamente sobre Él, lo santifica y le ayuda con sus dones a guiar y fortalecer a la Iglesia con su ejemplo y palabra. El Papa tiene la misión de enseñar, santificar y gobernar a la Iglesia.
Nosotros, como cristianos  debemos amarlo por lo que es y por lo que representa, como un hombre santo que nos da un gran ejemplo y como el representante de Jesucristo en la Tierra. Reconocerlo como nuestro pastor,obedecer sus mandatos, conocer su palabra, ser fieles a sus enseñanzas, defender su persona y su obra y rezar por Él.
Cuando un Papa muere, se reúnen en el Vaticano todos los cardenales del mundo para elegir al nuevo sucesor de San Pedro y a puerta cerrada, se reúnen en Cónclave (que significa: cerrados con llave). Así permanecen en oración y sacrificio, pidiéndole al Espíritu Santo que los ilumine. Mientras no se ha elegido Papa, en la chimenea del Vaticano sale humo negro y cuando ya se ha elegido, sale humo blanco como señal de que ya se escogió al nuevo representante de Cristo en la Tierra.
San Pablo
Su nombre hebreo era Saulo. Era judío de raza, griego de educación y ciudadano romano. Nació en la provincia romana de Cilicia, en la ciudadde Tarso. Era inteligente y bien preparado. Había estudiado en las mejores escuelas de Jerusalén.
Era enemigo de la nueva religión cristiana ya que era un fariseo muy estricto. Estaba convencido y comprometido con su fe judía. Quería dar testimonio de ésta y defenderla a toda costa. Consideraba a los cristianos como una amenaza para su religión y creía que se debía acabar con ellos a cualquier costo. Se dedicó a combatir a los cristianos, quienes tenían razones para temerle. Los jefes del Sanedrín de Jerusalén le encargaron que apresara a los cristianos de la ciudad de Damasco.
En el camino a Damasco, se le apareció Jesús en medio de un  gran resplandor, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: “Saulo, Saulo, ¿por quéme persigues?” ( Hechos de los Apóstoles 9, 1-9.20-22.).
Con esta frase, Pablo comprendió que Jesús era verdaderamente Hijo de Dios y que al perseguir a los cristianos perseguía al mismo Cristo que vivía en cada cristiano. Después de este acontecimiento, Saulo se levantó del suelo, y aunque tenía los ojos abiertos no veía nada. Lo llevaron a Damasco y pasó tres días sin comer ni beber. Ahí, Ananías, obedeciendo a Jesús, hizo que Saulo recobrara la vista, se levantara y fuera bautizado. Tomó alimento y  se sintió con fuerzas.
Estuvo algunos días con los discípulos de Damasco  y después empezó a predicar a favor de Jesús, diciendo que era el Hijo de Dios. Saulo se cambió el nombre por Pablo. Fue a Jerusalén para ponerse a la orden de San Pedro.
La conversión de Pablo fue total y es elmás grande apóstol que la Iglesia ha tenido. Fue el “apóstol de los gentiles” ya que llevó el Evangelio a todos los hombres, no sólo al pueblo judío. Comprendió muy bien el significado de ser apóstol, y de hacer apostolado a favor del mensaje de Jesús. Fue fiel al llamado que Jesús le hizo en al camino a Damasco.
Llevó el Evangelio por todo el mundo mediterráneo. Su labor no fue fácil. Por un lado, los cristianos desconfiaban de él, por su fama de gran perseguidor de las comunidades cristianas. Los judíos, por su parte, le tenían coraje por "cambiarse de bando". En varias ocasiones se tuvo que esconder y huir del lugar donde estaba, porque su vida peligraba. Realizó cuatro grandes viajes apostólicos para llevar a todos los hombres el mensaje de salvación, creando nuevas comunidades cristianas en los lugares por los que pasaba yenseñando y apoyando las comunidades ya existentes.
Escribió catorce cartas o epístolas que forman parte de la Sagrada Escritura.
Al igual que Pedro, fue martirizado en Roma. Le cortaron la cabeza con una espada pues, como era ciudadano romano, no podían condenarlo a morir en una cruz, ya que era una muerte reservada para los esclavos.
¿Qué nos enseña la vida de San Pablo?
Nos enseña la importancia de la labor apostólica de los cristianos. Todos los cristianos debemos ser apóstoles, anunciar a Cristo comunicando su mensaje con la palabra y el ejemplo, cada uno en el lugar donde viva, y de diferentes maneras.
Nos enseña el valor de la conversión. Nos enseña a hacer caso a Jesús dejando nuestra vida antigua de pecado para comenzar una vida dedicada a la santidad, a las buenas obras y al apostolado.
Esta conversión siguió varios pasos:
1. Cristo dio el primer paso: Cristo buscó la conversión de Pablo, le tenía una misión concreta.
2. Pablo aceptó los dones de Cristo: El mayor de estos dones fue el de ver a Cristo en el camino a Damasco y reconocerlo como Hijo de Dios.
3. Pablo vivió el amor que Cristo le dio: No sólo aceptó este amor, sino que los hizo parte de su vida. De ser el principal perseguidor, se convirtió en el principal propagador de la fe católica.
4. Pablo comunicó el amor que Cristo le dio: Se dedicó a llevar el gran don que había recibido a los demás. Su vida fue un constante ir y venir, fundando comunidades cristianas, llevando el Evangelio y animando con sus cartas a los nuevos cristianos en común acuerdo con San Pedro.
Estos mismos pasos son los que Cristo utiliza en cada uno de loscristianos. Nosotros podemos dar una respuesta personal a este llamado. Así como lo hizo Pablo en su época y con las circunstancias de la vida, así cada uno de nosotros hoy puede dar una respuesta al llamado de Jesús.

domingo, 24 de junio de 2012

Fiesta de San Juan Bautista

Fiesta de San Juan Bautista en Venezuela

El 24 de junio en los estados Vargas, Miranda y Aragua, principalmente se hace la conmemoración a San Juan Bautista.

En Venezuela, los festejos en honor a San Juan Bautista revisten singular importancia, desde la época colonial hasta el presente. La fecha establecida por la Iglesia para conmemorar al Santo coincide aproximadamente con el solsticio de invierno, ambas de gran trascendencia; en las que se reúnen diversas prácticas rituales paganas destinadas a avivar y/o conservar el brillo del sol, fuente principal de energía, reconocida y venerada por el hombre desde la antigüedad.

Este es uno de los santos que logra reunir más devotos a lo largo y ancho de nuestro país. El 23 de junio se efectúa el Velorio de San Juan, ante los adornados altares de la imagen, en donde se canta y se baila toda la noche al ritmo del tambor.

El 24 en la mañana, desde la casa en donde se encuentra San Juan, se hace el recorrido hacia la Iglesia y luego la misa en honor al santo se inicia el repique de los tambores nuevamente.

Los pescadores de la zona aragüeña acostumbran hacer el Encuentro de Sanjuanes, transportan sus embarcaciones a San Juan y realizan una hermosa procesión marítima que concluye en Ocumare de la Costa en donde se reúnen para cantar y bailar tambores.

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Tomado de: http://www.tuplaya.com/noticias/sanjuan.htm
Al ritmo del tambor
San Juan todo lo tiene...San Juan todo lo da!
El 24 de junio se caracteriza por ser el día más largo del año; es el día posterior al solsticio de verano. Y es en ésta ocasión cuando se celebra la fiesta de San Juan Bautista; celebración que evoca el nacimiento del santo y que reúne gran cantidad de creyentes y devotos.
Las fiestas de San Juan son famosas a lo largo del territorio nacional; son celebraciones llenas de magia y encanto, de tambor y baile…San Juan todo lo tiene, San Juan todo lo da.
Para esta fecha, en los estados con influencia africana como Aragua, Miranda, Vargas y parte de Carabobo, entre algunos de toda Venezuela, se celebra la colorida y tradicional fiesta de San Juan Bautista, en la que se realizan diversos actos religiosos y culturales en honor al santo, durante la medianoche, el amanecer y la noche de la celebración.
Las fiestas de San Juan son uno de los rituales mas importantes en lo que a cultura popular se refiere, por mezclar lo místico con lo profano. Están asociadas a la purificación del agua y fuego. Comienzan en la víspera del 24 y se extiende hasta el 25 de junio.Las actividades conmemorativas se inician desde la noche del 23; con los altares adornados se realiza el Velorio de San Juan al ritmo de los tambores durante una noche larga acompañada de ritmo y licor.
Al la mañana siguiente, bien temprano se prepara el santo para salir de donde pasó la noche sobre los brazos de su guardián, y es llevado a la iglesia acompañado de devotos y creyentes para recibir los honores de la solemne misa. La celebración de la misa generalmente es muy concurrida y emotiva, se dejan ver claramente las demostraciones de afecto y agradecimiento de los fieles hacia el santo.

Una vez finalizada la misa se siente de nuevo el repique de los tambores en honor a San Juan Bautista, los cuales son el inicio de una procesión por el pueblo. Durante el recorrido el santo va recibiendo dádivas y agradecimientos, y cada cierto tiempo la procesión se detiene para rendirle a San Juan homenajes a viva voz los cuales van acompañados de fervientes bailes al ritmo del tambor. Todos los participantes de la procesión llevan pañuelos de colores, los cuales agitan durante todo el recorrido como alabanza al santo. El destino de la procesión es la casa de donde salió inicialmente, donde se congregan todos para continuar la celebración entre tambores, bailes, bebidas y fuegos artificiales.

El 25 se da “El encierro de San Juan”, momento en el que los tambores descansan hasta la tarde cuando sea el momento de despedir al Santo. Llegado el momento, los guardianes lo sacan de la casa bailando y lo pasean por todo el pueblo, acompañado del sonar de los tambores y de la alegría de los devotos, hasta llegar a la iglesia. Una vez allí, acompañado por los golpes del tambor se introduce la imagen a la capilla. Las puertas se cierran y las campanas repican fuertemente como despedida del santo. Los fieles congregados en las afueras reciben dulces y caramelos.
Uno de los momentos más atractivos de toda la celebración es cuando ocurre “El robo del santo”, el cual consiste en que una vez introducido el santo en la iglesia y cuando ya se han cerrado las puertas del la misma, por un costado los cargadores sacan la imagen de San Juan Bautista y en compañía de los músicos se dirigen hasta la casa inicial de donde salió para tocar hasta el alba.
Existen algunas diferencias en relación a la salida del santo, a los bailes y a los sones dependiendo de la localidad y de las costumbres, pero en general la esencia es la misma.

Fiesta de San Juan en Aragua
En las costas del estado Aragua los pescadores de la zona realizan una procesión marítima del santo; con los peñeros coloridamente adornados realizan un emotivo recorrido que finaliza en Ocumare de la Costa. Aquí se reúnen todos los San Juanes de los pueblos aledaños y dan inicio a la celebración denominada el “encuentro de San Juanes”. En estas fiestas la música de golpe, el ritmo y el baile acompañan a los cantos que expresan devoción al santo; las letras por lo general son improvisaciones de la vida que evocan esperanza y amor.

Fiesta de San Juan en Miranda
En Curiepe se inician el 23 en la tarde con el denominado “abriendo boca”, lo que es el calentamiento de los tamboreros para el día siguiente. Durante la noche, al igual que en el Estado Aragua, los tambores suenan en la casa donde es venerada la imagen del santo, en lo que se conoce como el “Primer Velorio”. De igual forma los tambores también suenan en la calle, donde los creyentes bailan hasta el amanecer.
Los tambores se detienen la mañana del 24 para dar paso a la celebración de la santa misa en honor a San Juan. A esta las personas asisten tradicionalmente vestidas de rojo como muestra de alabanza al santo.
Así, con las influencias culturales de cada población, cada año los devotos de San Juan Bautista se unen a esta celebración con la esperanza de que el próximo año sea prospero en todo los aspectos, y que el santo les permita seguir reuniéndose cada 24 de junio.

domingo, 17 de junio de 2012

Vaticano pedirá obediencia a monjas rebeldes de EEUU


La Santa Sede se reunió con las monjas estadounidenses rebeldes, condenadas por sus posiciones tolerantes sobre la unión homosexual y el divorcio

Vaticano pedirá obediencia a monjas rebeldes de EEUU
ÚN | AFP.- El Vaticano convocó el martes a las monjas estadounidenses rebeldes, condenadas por sus posiciones tolerantes sobre la unión homosexual y el divorcio, para debatir sobre sus diferencias y exigirles obediencia.

Durante la reunión, a la que asistieron una delegación de la Conferencia de Liderazgo de Mujeres Religiosas (LCWR, por su sigla en inglés), que representa al 80% de las monjas de Estados Unidos, y los responsables de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el temido ex Santo Oficio, se analizaron los principales argumentos "doctrinales" de enfrentamiento entre las partes.

"Se trató de una reunión cordial y abierta para discutir los problemas y las preocupaciones surtidas tras la evaluación doctrinal de abril", explicó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.

La reunión fue programada después de la dura condena pronunciada en abril contra las monjas estadounidenses por promover "temas incompatibles para la fe católica".

Las monjas de la LCWR, que cuenta con 1.500 delegadas para representar a unas 57.000 monjas, defienden la ordenación de mujeres sacerdotes y evitan condenar la píldora, la eutanasia y la unión de parejas homosexuales.

La Congregación para la Doctrina de la Fe, dirigida por el cardenal estadounidense William Levada, ordenó que se reforme la organización y designó al arzobispo de Seattle, monseñor Peter Sartain, para que supervise la tarea.

El Vaticano le reprocha a la organización de monjas el hecho de que no defiendan el derecho a la vida desde su concepción hasta su muerte natural y considera que sus posiciones de corte feminista y "radical" son "incompatibles" con las enseñanzas de la Iglesia.

"En virtud del derecho canónico", la LCWR "está constituida y permanece bajo la dirección suprema de la Santa Sede", recordó Lombardi al término de la reunión, lo que resulta un llamado a la obediencia y a respetar las líneas generales de la entidad católica.

Las monjas de la LCWR son conocidas por su labor con los pobres y enfermos, lo que ha ayudado a mejorar la imagen de la iglesia estadounidense, desprestigiada por los escándalos de abuso sexual de menores por parte de sacerdotes.

La delegación, liderada por la presidenta de la LCWR, sor Pat Farrell, fue recibida por el cardenal Levada, quien ocupa el cargo que fue por más de veinte años del actual pontífice, Benedicto XVI.

"Pudimos manifestar personalmente nuestras preocupaciones al cardenal Levada", indicó en un breve comunicado la agrupación religiosa.

Las monjas se han enfrentado en varias ocasiones a los obispos estadounidenses y apoyaron entre otras la reforma de salud del presidente Barack Obama pese a las críticas de los obispos y de los sectores más conservadores de la Iglesia de ese país.

En el comunicado, el Vaticano insta a la LCWR a "promover la comunión eclesial basada en la fe en Jesucristo y en las enseñanzas de la Iglesia, como fielmente han sido enseñadas por siglos".

A la intervención del Vaticano, decidida después de una investigación de tres años, se suma la severa condena a inicios de junio al libro de la religiosa Margaret A. Farley, "Just Love. A Framework for Christian Sexual Ethics" (Sólo Amor. Un marco para la ética sexual cristiana) por su tolerancia respecto a la unión homosexual, la masturbación y el divorcio seguido de nuevas nupcias.

En una nota oficial, la jerarquía de la Iglesia solicitó a los católicos que "eviten consultar el libro" debido a que "no está en conformidad con la doctrina de la Iglesia".

La religiosa, profesora de ética y miembro de la LCWR, defiende la masturbación, que permite "a las mujeres descubrir su propia capacidad para el placer" ya que "no implica ningún problema de carácter moral" y pone en entredicho la "indisolubilidad del matrimonio".

La comunidad de religiosas estimó el pasado 1 de junio que las sanciones impuestas a la entidad por la jerarquía de la Iglesia son "desproporcionadas" y anunció que consultará en agosto a sus miembros las acciones a tomar.


miércoles, 6 de junio de 2012

Divina Pastora inició peregrinación en Maracay

En su recorrido de siete días la madre de Dios llevará el mensaje de paz, unidad y concordia entre los aragüeños, lo que llena de júbilo a la feligresía que por primera vez recibe la visita de la patrona de los larenses

Con oraciones y cantos la feligresía católica recibió este miércoles por primera vez la imagen de la Divina Pastora en el estado Aragua, donde inició una peregrinación de siete días por diferentes parroquias eclesiásticas.
La sagrada imagen fue recibida en el peaje de Tapa Tapa por Rafael Isea, gobernador de Aragua; monseñor Mar Timoteo Himkat Beylouni, obispo de los Siriacos Católicos en Venezuela; y el padre Luis Martínez, párroco de la iglesia San Juan Apostol de Caña de Azúcar, en compañía de cientos de feligreses.
En este recorrido la madre de Dios lleva el mensaje de paz, unidad y concordia entre los aragüeños, lo que mantiene de júbilo a la feligresía que por primera vez recibe la visita de la patrona de los larenses.
Monseñor Himkat destacó que bajo la advocación de la pastora de las almas, la Virgen María bendice al estado Aragua, que la recibe con alabanzas y adoración.
"El mensaje es trabajar por la paz, la reconciliación y la buena convivencia entre la feligresía y los ciudadanos porque somos el pueblo de Dios, una sola familia", expresó.
La visita de la Divina Pastora es la primera al estado Aragua, así como la tercera vez que sale de Barquisimeto desde su llegada al estado Lara.
Bajo el lema "Caminando con la Divina Pastora por la Paz y la Fe" este miércoles la sagrada imagen visitó la iglesia La Coromoto, donde se celebró una eucaristía; seguidamente fue recibida en la iglesia Buen Pastor en Caña de Azúcar y en la iglesia San Juan Apóstol en el mismo sector.
Este jueves 7 de junio la santa imagen será venerada en el Parque El Ejército, conocido como Las Ballenas, lugar donde funcionarios del 171 harán un homenaje. Al finalizar, será llevada al Hospital Central de Maracay.
Ese mismo día será venerada en la Cuarta División Blindada de Maracay, al medio día estará en la iglesia San Carlos de Barromeo, en San Isidro. El viernes 8 de junio será recibida en la Alcaldía de Girardot, desde donde será trasladada a la Catedral de Maracay.
El sábado se realizará en la plaza Bolívar de Maracay un gran homenaje y al concluir la actividad se trasladará a la iglesia San Judas Tadeo de Las Acacias, donde se efectuará una misa de sanación a las 5:00 de la tarde.
El domingo 10 de junio la imagen permanecerá en la iglesia de San Jacinto durante la mañana. A partir de las 2:00 de la tarde, se efectuará en el Coliseo Rafael Romero Bolívar, municipio Mario Briceño Iragorry, un homenaje. El obispo de Maracay, Rafael Conde, oficiará la santa misa.
El lunes la patrona de los larenses estará en la 42 Brigada de Paracaidistas de Maracay y regresará a la iglesia de San Jacinto hasta el martes, día en que se celebrará la despedida.
http://www.el-nacional.com/noticia/37807/15/Divina-Pastora-inicio-peregrinacion-en-Maracay.html